CABALLERÍA
Al fogoso caballo de las luchas
de antaño, se unieron el tanque de guerra y el carro de combate. El origen de
la Caballería Mecanizada en Colombia se remonta a 1937, cuando se creó la
Escuela de Motorización. En el año de 1943 llegaron al país los primeros
tanques de guerra y varios blindados, con los cuales se organizó la Escuela y
se inició la instrucción de esta valiosa arma de combate probando su
efectividad y sus capacidades mediante el desarrollo de varios ejercicios técnicos
en toda clase de terreno. Por su gran movilidad estratégica, los Caballeros
tienen entre otras misiones, la responsabilidad de resguardar la integridad de
las fronteras terrestres colombianas.
HIMNO A NUESTRA GLORIOSA ARMA DE CABALLERÍA COLOMBIANA.
Contando
con los mejores hombres y con un material mecanizado y montado para el control
y seguridad territorial, manteniendo siempre la armonía y respeto al pueblo
colombiano.
¿POR QUÉ EL 25 DE JULIO ES EL DÍA DE LA
CABALLERÍA COLOMBIANA?
El
25 de julio de 2016 se conmemoran 197 años de la Batalla del Pantano de Vargas
y se celebra el Día de la Caballería Colombiana.
Posiblemente
muchos colombianos han oído hablar sobre la Batalla del Pantano de Vargas, pero
pocos saben la historia que hay detrás de este hecho emblemático para la
Caballería Colombiana. Esta batalla se llevó acabo el 25 de julio de 1819, día
de gran importancia por su significado en relación a la liberación del yugo
español y la independencia de la Gran Colombia.
Ese
día la caballería como unidad de maniobra y reserva del ejército libertador, se
enfrentó a la estrategia del Coronel Don José María Barreiro Manjón, comandante
de la tercera División del Ejército Realista en el virreinato de la Nueva
Granada, quien ya había empleado todos sus efectivos y no contaba con reserva.
La batalla fue difícil puesto que los hombres al mando de Bolívar venían
agotados a causa de otros enfrentamientos y del ascenso al páramo de Pisba; se
dice que no todos los guerreros llegaron al Pantano de Vargas, en consecuencia
a las malas condiciones climáticas y las enfermedades, perdieron su vida
buscando la libertad de la nación.
Por
su parte el Coronel José María Barreiro, posicionándose en el territorio afirma:
"Ni Dios ni nadie me quitará esta victoria"; mientras tanto el
ejército libertador llega a lo que hoy es el Pantano de Vargas y el libertador
Simón Bolívar, se ubica estratégicamente en lo que hoy es el Cerro de Bolívar,
Bolívar desde el cerrito que había escogido como observatorio iba siguiendo
todos los incidentes y pasos del combate; cuando notó el movimiento de la
caballería enemiga, perdió el color y todo inmutado les dijo a los que lo
acompañaban (cuatro a seis personas, entre ellos el Señor Mariño): Se nos vino
la caballería y se perdió la batalla; el Comandante Rondón le observó: Cómo se
ha de perder si ni yo ni mis jinetes hemos peleado? Déjenos hacer una entrada.
Bolívar, desconcertado, le contesto: Haga lo que pueda; salve, pues, usted la
Patria, Coronel. Es así como catorce lanceros siguen al Comandante Juan José
Rondón y rompen las filas realistas, provocando la huida de estos hacia los
Molinos de Bonza en Paipa.
Esta
fue una de las batallas catalogada como radical y estratégica que llevó al
ejército libertador hacia la libertad, caracterizada por el coraje y valor que
representa a los hombres de caballería, quienes gracias a sus virtudes llevan
en alto el nombre de la Caballería Colombiana








