miércoles, 9 de agosto de 2017

NUESTRA ARMA DE CABALLERÍA

CABALLERÍA

Al fogoso caballo de las luchas de antaño, se unieron el tanque de guerra y el carro de combate. El origen de la Caballería Mecanizada en Colombia se remonta a 1937, cuando se creó la Escuela de Motorización. En el año de 1943 llegaron al país los primeros tanques de guerra y varios blindados, con los cuales se organizó la Escuela y se inició la instrucción de esta valiosa arma de combate probando su efectividad y sus capacidades mediante el desarrollo de varios ejercicios técnicos en toda clase de terreno. Por su gran movilidad estratégica, los Caballeros tienen entre otras misiones, la responsabilidad de resguardar la integridad de las fronteras terrestres colombianas.



HIMNO A NUESTRA GLORIOSA ARMA DE CABALLERÍA COLOMBIANA.





Contando con los mejores hombres y con un material mecanizado y montado para el control y seguridad territorial, manteniendo siempre la armonía y respeto al pueblo colombiano.











¿POR QUÉ EL 25 DE JULIO ES EL DÍA DE LA CABALLERÍA COLOMBIANA?


El 25 de julio de 2016 se conmemoran 197 años de la Batalla del Pantano de Vargas y se celebra el Día de la Caballería Colombiana.

Posiblemente muchos colombianos han oído hablar sobre la Batalla del Pantano de Vargas, pero pocos saben la historia que hay detrás de este hecho emblemático para la Caballería Colombiana. Esta batalla se llevó acabo el 25 de julio de 1819, día de gran importancia por su significado en relación a la liberación del yugo español y la independencia de la Gran Colombia.
Ese día la caballería como unidad de maniobra y reserva del ejército libertador, se enfrentó a la estrategia del Coronel Don José María Barreiro Manjón, comandante de la tercera División del Ejército Realista en el virreinato de la Nueva Granada, quien ya había empleado todos sus efectivos y no contaba con reserva. La batalla fue difícil puesto que los hombres al mando de Bolívar venían agotados a causa de otros enfrentamientos y del ascenso al páramo de Pisba; se dice que no todos los guerreros llegaron al Pantano de Vargas, en consecuencia a las malas condiciones climáticas y las enfermedades, perdieron su vida buscando la libertad de la nación.

Por su parte el Coronel José María Barreiro, posicionándose en el territorio afirma: "Ni Dios ni nadie me quitará esta victoria"; mientras tanto el ejército libertador llega a lo que hoy es el Pantano de Vargas y el libertador Simón Bolívar, se ubica estratégicamente en lo que hoy es el Cerro de Bolívar, Bolívar desde el cerrito que había escogido como observatorio iba siguiendo todos los incidentes y pasos del combate; cuando notó el movimiento de la caballería enemiga, perdió el color y todo inmutado les dijo a los que lo acompañaban (cuatro a seis personas, entre ellos el Señor Mariño): Se nos vino la caballería y se perdió la batalla; el Comandante Rondón le observó: Cómo se ha de perder si ni yo ni mis jinetes hemos peleado? Déjenos hacer una entrada. Bolívar, desconcertado, le contesto: Haga lo que pueda; salve, pues, usted la Patria, Coronel. Es así como catorce lanceros siguen al Comandante Juan José Rondón y rompen las filas realistas, provocando la huida de estos hacia los Molinos de Bonza en Paipa. 


Esta fue una de las batallas catalogada como radical y estratégica que llevó al ejército libertador hacia la libertad, caracterizada por el coraje y valor que representa a los hombres de caballería, quienes gracias a sus virtudes llevan en alto el nombre de la Caballería Colombiana











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